
Podemos encontrar dos fuerzas utilizadas en la magia y en el ritual, estas son de carácter anímico y dinámico. Las fuerzas dinámicas son más mecánicas y carecen en gran medida de lo que podríamos llamar consciencia o voluntad que no sean sus funciones singulares. En esta categoría se puede colocar a las runas en general. Sin embargo poseen un cierto grado de animismo. Todos los diferentes individuos expuestos anteriormente forman parte de la categoría de animista ( Aesirs, Vanirs, duendes, enanos y gigantes ). Los Dioses se manifiestan a manera de arquetipos o modelos ejemplares de consciencia. Estas fuerzas derivan, en última instancia, de la naturaleza dinámica del universo, como también de la humanidad, en cuya formación colaboran.Estos modelos son muy útiles para la magia, sean como factores de consciencia interna, como símbolos o vehículos de poder conscientemente dirigidos en los ritos invocadores. Este modelo no es muy común en la magia rúnica y pertenece más a los aspectos religiosos de Ásatrú. Las runas son llaves que actúan dentro de los mundo causales del cosmos. Son símbolos que acuden a las fuerzas a las que representan. El mago debe dirigir las fuerzas a traves de los Nueve Mundos mediante el acto del ritual y así poder transformar, manipular, intensificar, etc. Estas fuerzas se manifiestan siguiendo las leyes impuesta por la runa Perthro y la Nornas. La eficacia del trabajo del mago está en proporción directa con la calidad e intensidad de la impresión que él o ella puede causar en los mundos imaginarios adyacentes a Midgard. Los antiguos sabían que todas las cosas están llenas de poder rúnico, todas las cosas tenían sus runas.
Antes que nada sería conveniente entender las leyes mágicas y así evitar errores. La ley de Perthro dirige las fuerzas de la runas en el sentido que le ha sido impuesto. Hay dos sistemas del uso de las runas, uno sería el Stadhagaldr y la mágia talismánica. El primero consistiría en adoptar la posición de la runa
a modo de un Yoga, pronunciar el Galdr de la runa y visualizar la runa. El otro sistema es inscribir en un madero un grupo de runas a las que va dirigido una finalidad. Ambos métodos usan las runas como fuerzas que se combinan para llegar a un fin. El mago antes de hacer magia rúnica debería conocer la naturaleza de cada runa para que sus fuerzas sean más fructíferas. La manifestación de las runas y su ordenación en el FUTHARK están ligadas con los procesos cosmológicos y cosmográficos. Estas no tienen punto de origen, sino que son sustancias de la energía latente contenida en el Ginunngagap. Las runas existen simultáneamente y en un estado indiferenciado por este vacío, desafiando, así, la comprensión. En la división entre el Muspellheimr y Niflheimr, las fuerzas rúnicas se polarizan en runas brillantes (Heidhrúnar) y runas oscuras (myrkrúnar). Se trata de los aspectos polarizados del cuerpo entero del poder rúnico, expresados simultáneamente. Estas fuerzas rúnicas se atraen mútuamente, para así ser reunidas y crear la semilla cósmica de la manifestación contenida en Ymir.
a modo de un Yoga, pronunciar el Galdr de la runa y visualizar la runa. El otro sistema es inscribir en un madero un grupo de runas a las que va dirigido una finalidad. Ambos métodos usan las runas como fuerzas que se combinan para llegar a un fin. El mago antes de hacer magia rúnica debería conocer la naturaleza de cada runa para que sus fuerzas sean más fructíferas. La manifestación de las runas y su ordenación en el FUTHARK están ligadas con los procesos cosmológicos y cosmográficos. Estas no tienen punto de origen, sino que son sustancias de la energía latente contenida en el Ginunngagap. Las runas existen simultáneamente y en un estado indiferenciado por este vacío, desafiando, así, la comprensión. En la división entre el Muspellheimr y Niflheimr, las fuerzas rúnicas se polarizan en runas brillantes (Heidhrúnar) y runas oscuras (myrkrúnar). Se trata de los aspectos polarizados del cuerpo entero del poder rúnico, expresados simultáneamente. Estas fuerzas rúnicas se atraen mútuamente, para así ser reunidas y crear la semilla cósmica de la manifestación contenida en Ymir.